La agricultura (del latín agricultura ‘cultivo de la tierra’, y éste de los términos latinos agri ‘campo’ y cultura ‘cultivo, crianza’) es el conjunto de técnicas y conocimientos para cultivar la tierra y la parte del sector primario que se dedica a ello.

En ella se engloban los diferentes trabajos de tratamiento del suelo y los cultivos de vegetales. Comprende todo un conjunto de acciones humanas que transforma el medio ambiente natural, con el fin de hacerlo más apto para el crecimiento de las cultivos. Las actividades relacionadas son las que integran el llamado sector agrícola.

Es una actividad de gran importancia estratégica como base fundamental para el desarrollo autosuficiente y riqueza de las naciones.

Todas las actividades económicas que abarca dicho sector tienen su fundamento en la explotación de los recursos que la tierra origina, favorecida por la acción del hombre: alimentos vegetales como cereales, frutas, hortalizas, pastos cultivados y forrajes; fibras utilizadas por la industria textil; cultivos energéticos; etc.

El uso de los fertilizantes, la mecanización y los estudios científicos de la edafología y la ingeniería agrícola transformaron la agricultura, a finales del siglo XIX, en una actividad similar a la industrial en cuanto a su conexión con la ciencia y tecnología. No obstante, la dependencia de la climatología y la periódica irrupción de plagas (hambre irlandesa de 1845-1849, con afectación de la patata, filoxera desde 1863, con afectación de la vid) produjeron periódicas crisis agrícolas.

La revolución verde de la segunda mitad del siglo XX significó un salto cualitativo en la tecnificación de la agricultura en todo el mundo, basándose en mejoras tecnológicas avanzadas como las semillas de alto rendimiento. Simultáneamente, la evolución generalizada hacia una agricultura de mercado produjo la cada vez mayor dependencia de los fitosanitarios y el abonado intensivo, a lo que se ha pretendido responder con el planteamiento de una denominada agricultura sostenible.

La mejor gestión de los nutrientes del suelo, el uso de fitosanitarios y la mejora en el control de las semillas han aumentado enormemente las cosechas por unidad de superficie, lo que conlleva una necesidad de insumos mayor por parte del agricultor. Al mismo tiempo, la mecanización ha reducido la exigencia de mano de obra.

-

MAGRAMA.es - Últimas Noticias

MAGRAMA.es quiere ser un escaparate de los alimentos de todos los sectores y todas las Comunidades Autónomas, mostrando el gran patrimonio agrario, alimentario y gastronómico español.